Consejos sobre cómo elegir la cerradura perfecta para tu caja fuerte

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A la hora de hacerse con una caja fuerte, existen una serie de aspectos que hay que tener en cuenta para conseguir las características que deseamos que tenga. Uno de los puntos más importantes es, sin duda, el sistema de cierre. Con esta decisión estaremos asegurándonos contar con el sistema de seguridad que necesitamos para su uso.

Mientras que algunas personas se decantan por un sistema más sencillo pero inseguro, otros requieren un sistema más complejo que les proporcione la garantía y funcionalidad que queremos.

El sistema de cierre es uno de los puntos más importantes a la hora de decantarse por un tipo de caja fuerte u otro con el objetivo de garantizar que su seguridad y funcionalidad sea la adecuada. En este artículo compararemos los tipos de cerraduras existentes así como sus ventajas e inconvenientes.

Cerradura con llave: Es el sistema más fácil de todos ya que su sistema de cierre se basa simplemente con una llave. Su grado de seguridad no es bajo pero requiere el control de las llaves de manera correcta. Como principal ventaja está su sencillez, y como inconveniente es la facilidad de ser utilizada por otra persona que las consiga. Una variante es el sistema de doble llave, en el que se requieren dos llaves para su cierre.

Cerradura con combinación mecánica: Se trata de uno de los sistemas de cerradura más antiguo. Consiste en la formulación de una combinación numérica seguida de giros hacia la derecha o ala izquierda con discos internos que posibilitan su funcionamiento. Una vez introducido y girado de la manera correcta se produce el desbloqueo. Son de uso sencillo, simplemente hay que memorizar la combinación, pero su principal inconveniente es que si queremos cambiar el código numérico tendremos que acudir a un profesional. Su fácil uso y el que no sea necesario baterías para su uso, como en el caso de las combinaciones electrónicas, son sus principales ventajas. En cambio, la necesidad de memorizar es la parte más complicada de este sistema.

Cerradura con combinación electrónica: Para este tipo de cerradura solo se necesita introducir un código de seguridad en un teclado de números. Es un sistema sencillo y bastante seguro, permitiéndonos la programación de varios códigos para distintos usuarios. Además un intento de uso fraudulento provocaría el bloqueo temporal de la cerradura. El uso de baterías no supone ningún inconveniente ya que si se agotan las podremos reemplazar nosotros mismos fácilmente. Sin embargo, el uso de batería es el punto más complicado ya que si se agota puede suponer un problema para su apertura.

Además, otro inconveniente es que si se conoce la clave es fácil de acceder a ella. Una variante de este sistema es el sistema de cerradura electrónica con bloqueo horario. Se trata de un sistema muy utilizado en establecimientos que requieren mucha seguridad como joyerías y permite programar el bloqueo. De esta manera, no será posible abrirla ni introduciendo el código de seguridad durante el horario que se establezca.

Cerradura biométrica: Este sistema es más complejo ya que, a diferencia de los anteriores, no precisa de elementos externos ni memorización de números. En este caso, el desbloqueo se produce a través de un aspecto de nuestro físico. El más común es el sensor de huellas dactilares, de manera, que asegura el uso de una sola persona. Por lo tanto, como ventaja está que solo se necesita de tu huella para abrir y como desventaja su elevado precio.

Por último, también destacar que hay combinaciones de sistemas. Se pueden encontrar cerraduras de llave más combinación mecánica, o llave y combinación electrónica.