Seguridad en las Estaciones de Servicio

Seguridad en las Estaciones de Servicio

La escena se repite varias veces al año en cualquier provincia española: individuos encapuchados entran en las instalaciones de una estación de servicio en el turno de la noche. Portando escopetas recortadas, pistolas o armas blancas, intimidan al personal.

Aunque no es lo mas habitual, los empleados pueden sufrir agresiones o resultar heridos si no muestran actitud de cooperación.

Durante el atraco, de poco sirven los botones anti-pánico y las múltiples cámaras de vigilancia. En cuestión de segundos, los delincuentes consiguen lo que vinieron a buscar y huyen, dejando un reguero de destrozos y una sensación difícil de olvidar.

Y todo, por unos pocos euros.

Pues, generalmente, si la gasolinera tiene instalada la caja fuerte como corresponde, no es mucho lo que consiguen robar.

Pero los destrozos suelen ser importantes: monitores hechos añicos, gavetas de cajas recaudadoras forzadas, máquinas tragaperras destripadas, vidrios rotos, cámaras de vigilancia inutilizadas… Cualquier cosa que sirva para provocar confusión, amedrentar a empleados y clientes, conseguir un botín o entorpecer las pesquisas policiales les viene bien a los delincuentes.

Seguridad Específica para Gasolineras

A tal extremo llegó la situación en algunas localidades, que los dueños de las gasolineras comenzaron a preguntarse si valía la pena abrir en horario nocturno. Por cuatro o cinco clientes que pudieran atender en toda la noche, ¿se justifica, cuando al costo por consumo eléctrico, sueldos extras hay que sumarle daños materiales y el riesgo de vida de los empleados?

Como en todos los órdenes de la vida, la respuesta de las autoridades al problema de la inseguridad en las estaciones de servicio fue la de siempre: más regulaciones.

Así, por decreto, se exige a las gasolineras que implementen múltiples medidas de seguridad. Para empezar, deben tener instalada una caja de seguridad de grado IV.

La caja fuerte, a su vez, debe contar con:

  • Sistema de doble llave
  • Sistema de bloqueo que se pueda activar entre la hora de cierre del local y la de apertura
  • Apertura retardada
  • Anclaje al suelo o a una estructura, en caso de pesar menos de 2.000 kg

Las disposiciones legales incluso regulan la manera en que se debe operar la caja fuerte:

  • Las dos llaves no pueden estar en manos de la misma persona ni en personas que trabajen juntas
  • Los empleados sólo pueden manejar cierta cantidad de dinero (que depende del tipo de local). Superada la misma, el personal debe ingresar el dinero excedente a la caja fuerte. Eso significa que, además, conviene que la caja incluya un sistema de buzón, preferiblemente con dispositivo antipesca.