Recicla tu vieja puerta recién reemplazada

Recicla tu vieja puerta recién reemplazada

Supón que acabamos de instalarte tu nueva puerta blindada.

¿Te la imaginas? ¡Es tan elegante! Combina a la perfección con tus paredes…

Y claro, fuiste tú quien eligió el diseño en nuestro simulador. Hace apenas unos días aún navegabas entre nuestras propuestas de colores, intercambiabas molduras y combinabas texturas…

Y en un abrir y cerrar de ojos, ¡te hemos instalado la puerta de tu preferencia! Ahora… mientras contemplas su cerradura triplemente reforzada, las bisagras protegidas, prácticamente inviolables… te das cuenta de que por fin tienes la seguridad que ansiabas.  Ahora… vas a poder dormir con tranquilidad…ya no tendrás que preocuparte cuando salgas de casa…

Genial. Pero… hay algo que todavía te inquieta: ¿¡qué hacer con la vieja puerta reemplazada!?

Tirarla en el contenedor te daría lástima… ¿Reciclarla? Síííí… después de todo, está en relativamente buen estado…

¿Te animas? Pues entonces, aunque no tenemos (todavía) un simulador para puertas reemplazadas, igual te damos algunas ideas:

¿Qué tal un banco de jardín?

De una puerta común de calle fácilmente puedes obtener un asiento de dos o tres plazas. Usa la mitad de la altura de la puerta para cortar dos paneles largos para asiento y respaldo. El respaldo puede ser más angosto que el asiento. Con la otra mitad, corta dos rectángulos para las patas que irán a los costados. No olvides darle una mano de barniz marino para que resista a la intemperie.

Marco de espejo o cuadros

Dale vida a un rincón oscuro y aburrido con un espejo montado en tu vieja puerta. El espejo puede ser uno de vidrio que tengas por ahí o también de película adherente (se vende en rollos). Revisa la madera para asegurarte de que no tenga carcoma. Si ves unos orificios pequeñitos, de un milímetro de diámetro, o si notas aserrín suelto, seguro que fue afectada por estas larvas de escarabajo. Necesitarás un insecticida especial para eliminarlas.

¿Estantería o esquinero? ¡Ambos!

Si cortas la puerta a la mitad, puedes montar las dos hojas resultantes para formar un ángulo de 90 grados. Agrega algunos estantes triangulares y tienes una estantería lista para colocar en el rincón, como este de 1000detalles1000ideas.

Mesa colgante

Consíguete unas cadenas o unos gruesos cabos marineros y suspende la puerta horizontalmente del techo o de una viga. Tendrás una divertida mesa multiuso que hasta podrás elevar cuando quieras tener el ambiente despejado.

¿Un perchero, tal vez?

Con una brocha gruesa, decapa la superficie de la puerta para exponer la madera (el decapante se aplica dando movimientos circulares). Una vez seca, atornilla unos ganchos. ¡Listo! Sale un perchero para ropa o una ganchera para utensilios de cocina.

Si necesitas una pizarra para la cocina…

Con un poco de pintura negra para pizarrón te puedes armar eso, una pizarra donde dejar(te) mensajes. Aparte de la pintura, necesitarás unas lijas al agua.

Conviértela en puerta corredera

Un riel de hierro montado sobre una abertura y unos ganchos con rueditas es todo lo que necesitas para transformar tu vieja puerta de bisagras en una corrediza (como éstas de ThisCharmingHome) que te ahorra ese espacio desperdiciado que necesitan las puertas giratorias convencionales.

Cama o cabecera

A menos que te hayamos sustituido una puerta de doble hoja, o que te sobren puertas, tendrás que elegir: convertir tu puerta  en piecera y cabecera o en una cama sin piecera ni cabecera. No te dará para todo…  ¿De verdad tienes varias puertas para reciclar? Entonces, tal vez prefieras unirlas para hacer…

… ¡un biombo!

Basta con unirlas con unas bisagras y pintarlas. Si quieres una superficie lisa, usa pasta para rellenar los huecos  y cera para emplastecerla. Lija y pinta de colores brillantes.

 

Leña, a secas

Y si nada de lo anterior te convence, seguro tienes un serrucho a mano…